Jugamos para divertirnos y crecemos mientras tanto. Cuando jugamos interactuamos con las personas y con los objetos que conforman nuestro mundo: aprendemos a comunicarnos, a compartir, a acordar y respetar reglas, a ganar y también a perder.
Los juegos nos exigen atención, nos desafían, nos movilizan, potencian nuestra imaginación. Nos invitan a construir escenarios y situaciones que perdurarán en nuestra memoria, volviendo una y otra vez a lo largo de la vida, porque jugar en familia, con amigos, en cualquier lugar y con quienes deseemos, nos hace felices.
" En Ruibal, buscamos que cada uno de nuestros productos despierte la curiosidad de los chicos. Les presentamos objetos estéticamente cuidados y testeados porque entendemos que ellos tienen mucho para decir sobre los juegos que prefieren y sus modos de jugar.
